2016-06-02

Seis cosas sobre cómo aprende tu cerebro y mejorar tus hábitos.

6 cosas importantes sobre cómo aprende tu cerebro. 

Por Marcelo Berenstein.   

Emprendedores News. 


aprendizaje
Seis cosas sobre cómo aprende tu cerebro y mejorar tus hábitos.

Aunque cada uno aprende de forma totalmente distinta, tenemos similitudes en cuanto a cómo nuestro cerebro toma la información y saber cómo funciona ayuda a elegir las estrategias más eficientes para aprender cosas nuevas.


Tanto si quieres aprender un idioma, a cocinar, a tocar un instrumento o simplemente enterarte más de lo que lees, ayuda saber cómo aprende tu cerebro.

Aquí tienes 6 cosas que deberías saber sobre los sistemas de aprendizaje del cerebro:

1. Tomamos mejor una información si es visual


El cerebro usa el 50% de sus recursos en la visión. Piénsalo por un momento. La mitad del poder de tu cerebro va a tus ojos y se procesa lo que ves en información. La otra mitad se divide entre las demás funciones que tiene tu cuerpo.

La vista no es solo un sentido hambriento de poder, sino que interrumpe a los demás sentidos cuando se trata de recoger información. Un ejemplo perfecto es un experimento en que se pidió a 54 aficionados del vino que probaran muestras de vino.

Aquellos que experimentaban con los catadores introdujeron tinta roja insípida en vino blanco para ver si los catadores sabrían diferenciar el vino blanco solamente por el sabor y el gusto. No lo hicieron. La vista es una grandísima parte de cómo interpretamos el mundo y puede turbar los demás sentidos.

Otro dato interesante es que tomamos el texto como imágenes. Mientras lees este párrafo, tu cerebro está interpretando cada letra como una imagen. Esto hace leer increíblemente ineficiente comparado con cuán rápido y fácil podemos tomar información de una imagen. Más que eso, tomamos especial atención a cualquier cosa que veamos en movimiento, así que fotos y animaciones son tus mejores amigos a la hora de aprender.

Acción: Usa cartas o cartulinas con imágenes. Añade fotos, dibujos, recortes de revistas y similares a tus apuntes. Usa colores y diagramas para ilustrar los nuevos conceptos que aprendas.

2. Recordamos mejor la imagen grande que los detalles


Cuando aprendes muchos conceptos nuevos, es fácil perderse en la información. Una forma de evitar que te sobrepase es partir de una gran imagen. Es probablemente donde empezarás, así que en cuanto avances, ver como el nuevo concepto encaja con la gran imagen te puede ayudar.

Cuando el cerebro toma una nueva información, se aferra mejor a ella cuando ya tiene almacenada una información relacionada. Es por eso que funciona la idea de la gran imagen, porque te relaciona los detalles con el concepto general.

Leí una metáfora sobre este concepto una vez, y me encantó: imagina que tu cerebro es un armario lleno de estanterías: en cuanto añades más ropa tienes que empezar a ordenar las estanterías por categorías. Ahora, si añades un jersey negro (nueva información) puede ir en la estantería de los jerséis o en la estantería de la ropa negra, en la de la ropa de invierno o en la de la lana.

En la vida real no puedes poner el jersey en más de una estantería, pero en tu cerebro esa nueva pieza de información se enlaza con cada una de las ideas ya existentes. Recordarás, pues, esa idea más fácilmente más tarde porque cuando la aprendiste la relacionaste con varios otros conceptos que ya sabías.

Acción: Ten a mano una larga pagina de diagramas que expliquen la “gran imagen” de lo que estás aprendiendo y añádele cada concepto mayor que aprendas a lo largo del camino.

3. Dormir mucho mejora al aprendizaje y la memoria


Los estudios han demostrado que una noche de sueño entre aprender una cosa nueva y examinarte puede mejorar significativamente tus resultados. En un estudio de habilidades motoras, los participantes examinados 12 horas después de aprender una habilidad con una noche de sueño de por medio lo hicieron un 20.5% mejor que comparado con el 3.9% de aquellos examinados en un intervalo de 4 horas. Las siestas pueden hacer el mismo efecto.

Un estudio de la Universidad de California vio que los participantes que habían hecho siesta después de completar una tarea lo hicieron mejor la siguiente vez que aquellos que se mantuvieron despiertos entre el primer y el segundo intento. Dormir antes de aprender también puede ser beneficioso.

Acción: Intenta practicar tu nueva habilidad – o leer sobre ello- antes de irte a la cama o tomar una siesta. Cuando te despiertes, escribe unas notas sobre lo que recuerdas de tu última sesión de estudio.

4. La privación de sueño reduce significativamente tu habilidad de aprender cosas nuevas


La privación de sueño no te favorece. Aunque a día de hoy todavía no entendemos bien el propósito del sueño, sabemos qué pasa si no dormimos suficiente. Privarte de sueño te hace ir sobre seguro siempre, evitar riesgos y quedarte con los antiguos hábitos. Eso incrementa la posibilidad de herirte porque nuestros cuerpos no funcionan bien cuando están cansados.

Y más importante aun para aprender: la privación de sueño puede cortar la habilidad del cerebro de tomar nueva información hasta casi el 40%. Comparado con dormir bien por la noche y despertar refrescado y preparado para aprender, el esfuerzo de no dormir parece no merecer la pena.

Un estudio de la escuela médica de Harvard vio que las primeras 30 horas después de aprender algo son críticas, y la privación de sueño durante este tiempo puede cancelar cualquier cosa que hayamos aprendido.

Acción: Déjate de noches en vela. Estudia y practica durante el día, cuando estás alerta y descansado. Y definitivamente evita no dormir justo después de aprender algo nuevo.

5. Aprendemos mejor enseñando a otros


Cuando tenemos que enseñarle a alguien lo que hemos aprendido, interiorizamos mejor la información. Organizamos mejor en nuestra mente, recordamos de forma más correcta y nos quedamos con las partes más importantes.

Un estudio les dijo a la mitad de participantes que serían examinados y a la otra mitad que tendrían que enseñar a alguien lo que habían aprendido. Ambos grupos fueron examinados, ninguno tuvo que dar ninguna clase, pero aquellos que pensaron que iban a tener que explicárselo a alguien lo hicieron mejor en el test.

Aunque no nos demos cuenta, aprender con la idea de que vamos a tener que enseñar esta información más tarde tiende a hacernos usar mejores métodos de aprendizaje de forma inconsciente. De hecho, nos centramos en las cosas más importantes, las relaciones entre conceptos y organizamos mejor la información mentalmente.

Acción: Ten una libreta y escribe lo que has aprendido. Escribe sobre cada nuevo concepto que aprendas como si la lección fuera para otro.

6. Aprendemos nueva información mejor cuando está intercalada


Cuando practicas o te centras en aprender una cosa particular una vez y otra y otra…eso es práctica en bloque. Es algo que puedes hacer cuando estudies historia o practiques un saque de tenis. Luego, hay otra forma, el intervalo, que mezcla la información o habilidades que practiques.

Un experimento relacionado tiene que ver con enseñar a los participantes de un estudio algunos estilos artísticos enseñándoles una serie de imágenes en una pantalla. Algunos de los participantes son expuestos al bloque (los ejemplos de un artista se muestran antes de pasar al siguiente artista), y otros a las imágenes intercaladas (ejemplos de diferentes artistas mezcladas).

Cuando los dos grupos se examinan (a parte de lo bien que puedan reconocer el estilo de cada artista) con una pintura que no han visto nunca antes, el grupo que ha aprendido de forma intercalada suele hacerlo un 60% mejor que el grupo que ha aprendido en bloque.

Sorprendentemente, alrededor del 70% de los participantes de este experimento dicen que creen que la práctica del bloque es más efectiva y les ayuda más a aprender. Claramente tenemos mucho trabajo que hacer para entender qué nos ayuda más a aprender.

Acción: Cuando estés aprendiendo o practicando una nueva técnica, practicala de forma intercalada con otra técnica. Si practicas un swing de golf en particular, practica otros swings mezclándolos.

Si estás aprendiendo nueva información, mézclala con otra que ya sepas. Las palabras antiguas del vocabulario y las nuevas, por ejemplo, aprendiendo un nuevo idioma. Como dijo Bob Bjork, todos necesitamos convertirnos en aprendices más listos. “En casi cualquier trabajo, debes usar algún tipo de tecnología, así que es importante saber cómo aprende uno mismo.”


Via TNW

Marcelo Berenstein
14 abril, 2015

Sobre el autor:

Marcelo Berenstein: Periodista con más de 20 años profesión. Director de Emprendedores.News, el portal de habla hispana para emprendedores más visitado. Autor del libro “201 Mensajes para Emprender y Liderar”. Conferencista internacional sobre entrepreneurship, liderazgo y motivación.
Asociado en NextMedia Interactiva. Paraguay.
Medios de comunicación en línea.
Actual: NextMedia Interactiva, Emprendedores.News, Unico Medio.
Anterior: CAFE CAFE SRL, LA INCUBADORA RADIO, Dattatec.com.
Educación: Univ. de Salamanca.
https://www.linkedin.com/in/marceloberenstein/es

Licencia:

"PERMITIDO COPIAR Y PEGAR. TE PEDIMOS UN FAVOR: CITÁ LA FUENTE Y LINKEANOS."

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Fuente: Emprendedores News 

Imagen: Self learning


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