2019-03-02

La soledad del innovador: Cómo superarla con 5 habilidades extras.

Yo también siento la soledad del innovador.
Por Angel Alba.
Innolandia.

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La soledad del innovador: Cómo superarla con 5 habilidades extras.

En otro post te conté cuáles son los 5 problemas que personas como tú o como yo nos enfrentamos en nuestro día a día y a nadie le interesa resolver


Hoy quiero contarte una historia personal. De lo jodido que es trabajar en innovación. No porque los proyectos salgan o no. Al final, eso lo deciden los clientes. Sino por la frustración que tienes que superar todos los días.

La sensación de estar empujando una piedra enorme cuesta arriba y que de repente, se cae y vuelve hacia abajo de nuevo. 

De sentirte completamente sol@ e incomprendid@. Con ganas de tirar la toalla. De lo que he sentido y he visto sentir a otros profesionales como tú en proyectos de cultura innovadora. Los nombres que verás son ficticios, pero las conversaciones y situaciones son reales. Porque yo te entiendo porque he sentido la soledad del innovador

Dos historias paralelas.

 

#1 Los trolls en carne propia


En 2008 dejé de trabajar en Procter&Gamble, después de 7 años. Tenía a mi cargo el equipo de innovación en almacenes y habíamos llevado a cabo algunos proyectos realmente innovadores, con un impacto importante en el servicio al cliente y en los costes de la compañía. Teníamos una cartera de proyectos e ideas geniales, explorando tecnologías innovadoras.

Pero estaba cansado. Harto de pelear todos los días (sí, todos los días) con dos personas concretas, que se oponían a la innovación. A TO-DO lo que hacíamos en mi equipo. Cualquier idea o iniciativa, había que discutirla una y otra vez.

Las reuniones del Comité de Innovación eran eternas, porque no nos poníamos de acuerdo. Lo que empezaron siento pequeñas discusiones acabó en una guerra abierta, con palos en las ruedas.

Me sentía sólo, y agotado. Porque superar la resistencia al cambio te quema y te desgasta.
Así que cuando apareció una oferta ilusionante, decidí dar el salto.

#2 Cuando sólo importa el corto plazo


De ahí pasé a dirigir el arranque del primer centro tecnológico de consultoría en España, ubicado en Alicante. Un proyecto precioso, con una hoja en blanco para explorar tendencias y tecnologías para hacer proyectos de innovación en servicios avanzados.

Aunque siempre he dicho que nacimos en mal momento (2009 en plena crisis) y en mal lugar (Alicante). Empezamos a conseguir socios, hasta llegar a los 100, con 3 universidades y empresas grandes y pequeñas consultoras. Después de la ilusión del arranque, la cruda realidad.

Sólo un 10% de las empresas utilizaba los servicios.

Organizamos un evento en la Universidad Politécnica de Valencia, para mostrar tecnologías de realidad aumentada y virtual (año 2010, no lo olvides) y asistieron 5 empresas. Imagínate la sensación. ¿Para qué esforzarme? A eso añádele que muchos de los consultores sólo me pedía que lo que tenía que hacer el centro era ayudarle a vender sus servicios actuales.

La miopía del corto plazo. Así acabó alguna de las empresas.

Los síntomas del cáncer


Dice Xavier Marcet, las empresas pierden el rumbo cuando empiezan a hacer tonterías. Cuando se suman a las modas y no actúan con honestidad y visión de largo plazo. Cuando se centran en el postureo y el resultado rápido, mientras que la innovación necesita otros plazos y otras herramientas.

En un viaje hace poco hablaba en Madrid con Teresa y Toni, directores de innovación de grandes empresas sobre las cagadas que cometemos en esto de proyectos de innovación. Y aunque fueron dos cafés por separado, estábamos de acuerdo que el 98% de los directivos no entendían cómo funcionaba la innovación. Todo era postureo.

¿Design Thinking?
Hacemos un customer journey, 200 post-its y ya lo hemos aplicado.

¿Transformación digital?
Meter un montón de apps, programas, big data y yo-que-sé-más y que lo hagan los de Informática o la súper consultora de turno.

¿Intraemprendimiento?
Hacer un par de hackatones, que salgamos en prensa y redes sociales, como que somos innovadores y nos acercamos a los millenial.
Jóder!

NO HEMOS ENTENDIDO NADA


Tu Comité de Dirección busca el corto plazo, así que todo lo tenga un poco de riesgo o no dé resultados rápidos, no interesa. Lee y oye cosas y quiere aplicarlas como modas. Nos centramos en las herramientas y no en las personas.

No valen los copy&paste, sino que necesitas adaptar tu caja de herramientas al contexto de cada empresa. Pero claro, eso no da titulares, ni justifica su trabajo ante la propiedad.

Las personas no queremos cambiar


Alberto, otro director de innovación, me contaba que estaba cansado de perseguir a los compañeros para que realizaran las tareas de los proyectos de cambio. Que además se ha diseñado en una oficina, quizás por una consultora buenísima.
Es agotador. Porque para construir una empresa innovadora, no necesitas poner toboganes, quitarnos la corbata o hacer un concurso de ideas. Es un proceso de gestión del cambio: capacidades y procesos.

Y el cambio, en los adultos, es un proceso doloroso


Tienes que desaprender, olvidar tus hábitos y aprender otros nuevos. No nos gusta cambiar. Es así.
Nos lo tienen que poner fácil. Incluso los últimos estudios en neurociencia indican que nuestro cerebro no está preparado para el cambio. Así que quieras o no, tendrás que conseguir influir en involucrar a las personas para que innoven.

Nadie te cuenta la verdad


Todas estas situaciones que te he contado son reales. Son nuestro día a día y a veces, no se pasa bien. De hecho, a días que son una mierda y no quieres volver a pisar la empresa. Ya te conté en otro post que hay problemas que nadie te va a ayudar a resolver.

Pero tienes que seguir adelante, empujando la piedra.

Llevo unos cuantos proyectos encima para ayudar a crear una cultura innovadora en las empresas y he visto y sufrido unas cuantas cosas.

Emocionalmente lleva mucho desgaste

Acabamos rajando en los cafés. Sacamos todos nuestros miedos y furia. Incluso nuestra tristeza, disfrazada de frustración y enfados. Porque he visto que casi siempre empezamos la casa por el tejado. Los Directivos quieren resultados rápidos, pero es muy complejo de demostrar que estás avanzando.

Existe un miedo brutal de tus compañeros al cambio, a qué va a suponer para mí todo esto... Y tú tienes que llevarlo adelante. Las herramientas están ahí, en los libros. Lo realmente complicado es adaptarlas a tu caso particular para involucrar a más personas. A extender el virus de la innovación

Prepárate porque vienen curvas.

Vas a necesitar desarrollar algunas habilidades extra si quieres no marearte:

1. Aguantar la soledad

Quizás te pasa. Te sientes sol@. No respaldado por tus jefes. Sufriendo zancadillas de los trolls de la innovación, que no quieren que cambien las cosas. Luchando contra molinos, convertidos en gigantes, que lo único que quieren es que fracases. Como me decía un cliente, “aquí somos todos muy educados, pero los cuchillos vuelan”

2. Capacidad de esfuerzo

Trabajar muchas muchas muchas horas. Enfrentarte a mucha mucha gente, que se siente cómodo en la situación actual, pero no ve más allá. Gestionar el cambio y las actitudes de las personas. Conflictos y cabreos. Noches sin dormir

3. Humildad para aprender

Estar dispuesto a admitir con humildad que no lo sabemos todo. Que necesitamos a los demás para aprender de ellos: clientes, proveedores, socios, compañeros. A preguntarnos continuamente por qué las cosas son como son y no dar nada por supuesto. A exponer nuestras ideas lo antes posible al mercado, para ver si tiene sentido lo que hacemos o no. Y ser humildes admitiendo que en la inmensa mayoría de las veces, nuestra idea no la querrá nadie.

4. Resiliencia para rectificar y seguir

No conozco ninguna idea innovadora que se haya implantado tal y como salió de la cabeza de alguien. Más aún. En el libro The Innovator’s Method explican estudios que demuestran que las ideas rompedoras necesitan entre 3 y 7 pivotes o cambios. Paypal pasó por 5 hasta ser lo que es ahora. Tenemos que prototipar, experimentar, tomar datos, rectificar, mejorar y seguir

5. Asumir riesgos: vivir en la ambigüedad

Tomar decisiones, sabiendo que no tienes toda la información disponible. Bienvenido a la era de la incertidumbre. Conseguir un equilibrio entre las ideas que te darán resultados a corto plazo y las que, con mucha probabilidad, no funcionarán, pero como salgan….pfff… Pero a pesar de todo esto, a mí me sigue encantando mi trabajo. Y a tí??
Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, haz click en el botón para reservar una tutoría gratuita conmigo
 
20 febrero, 2019 

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Angel Alba Pérez

Fundador y CEO de Innolandia.es | Práctico de la Innovación.
Alicante/Alacant, Comunidad Valenciana, Spain.
Consultoría de estrategia y operaciones.
Actual: Innolandia.es, EASME European Commision (Executive Agency for SMEs).
Anterior: Fundesem Business School, Centro de Gestion del Conocimiento Empresarial, Instituto Bernabeu.
Educación: Fundesem Business School.
https://es.linkedin.com/in/angelalbaperez/es

Fuente: Innolandia
Imagen: loneliness-innovator

Del mismo autor: Angel Alba

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