2018-01-23

10 provocaciones para imaginar una sociedad (casi) perfecta.

Provocaciones para una sociedad (casi) perfecta

Por Franc Ponti. 

Franc Ponti.

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10 provocaciones para imaginar una sociedad (casi) perfecta

03 de junio de 2016 |
Habitualmente encontráis en este blog reflexiones sobre personas o empresas creativas. Pero me apetecía hablaros también del reto más importante de todos: construir sociedades realmente innovadoras. No parece, ni mucho menos, una tarea fácil.


Acostumbramos a ceder la responsabilidad a otros, teóricamente más preparados para hacerlo. Inconscientemente, asumimos que “las cosas no se pueden cambiar así como así” y, en consecuencia, no hacemos nada. Pero los cambios son el resultado de la suma de miles o millones de iniciativas individuales que convergen en un objetivo común.

¿Qué sociedad queremos? ¿Cómo nos gustaría que fueran las cosas en el futuro? Si no contemplamos el porvenir con ilusión transformadora, probablemente no lograremos cambios que valgan la pena.

Por ello he recordado un ejercicio que hice con mi querido amigo Josep María Ferrer-Arpí en el libro que escribimos juntos “Si funciona, cámbialo” y quiero compartirlo con todos vosotros.

Con él confeccionamos un decálogo de provocaciones que pretendían plantear escenarios difíciles y complejos pero quizá posibles en un futuro no demasiado lejano. La idea es que sirvan como disparador, que cada uno continúe la lista, que exprese sus provocaciones sobre lo que podría ser una sociedad ideal, casi perfecta…

Lo haré en 3 posts en los que resumiré algunas de las 10 provocaciones que podéis encontrar completas en el libro.

Primera provocación: La democracia integral


Parece que los políticos y la política no están de moda. En general, hay un cierto convencimiento de que la clase política no va a resolver los grandes problemas que tenemos planteados ni, lo que es más importante, van a ayudarnos a ser ciudadanos más felices. La democracia es el mejor sistema político conocido, pero tiene muchas imperfecciones. La gente ya no tiene suficiente con saber que no vive en una dictadura.

¿Por qué no podemos vivir en democracias mucho más profundas?¿Para qué sirven entonces las nuevas tecnologías, si no permiten construir “democracias instantáneas” en las que se pueda conocer, de forma vinculante o no, la opinión de la gente?.¿Por qué muchos políticos, partidos y sistemas democráticos sólo hablan de democracia cuando les interesa para conseguir votos, y desoyen la mayoría de veces la opinión de las masas?. ¿Por qué los gobiernos no son más transparentes?.

Si no conseguimos acabar con la politocracia, quizás ella quizás acabe con nosotros.

Segunda provocación: ¿Cuantos más, mejor?


Más allá de ser una legítima opción personal, ¿es necesario tener hijos?.¿Sirve para algo que haya tantos habitantes (la inmensa mayoría pobres) en este planeta?.¿Tiene algún sentido que todos los países, ciudades y pueblos se lancen a una carrera sin sentido para conseguir aumentar su población?. ¿Para qué tiene que haber tanta gente?. ¿No sería todo más fácil con menos personas?.¿No se podrían distribuir mucho mejor los escasos recursos que poseemos?.

Creemos que hasta que no se comprenda que tener hijos es simplemente una opción (y no algo necesario o imprescindible) el mundo seguirá teniendo la mayor parte de sus problemas.

Tercera provocación: Libertad y conocimiento por encima de todo


Si hay algo importante, es la libertad. Pero la libertad no es un simple vocablo abstracto para uso de políticos demagogos. La libertad está asociada, muchas veces, a la información veraz, a la formación en profundidad, a la reflexión crítica. Personas sin capacitación cultural pueden tener información, formación y espíritu crítico si han sido capaces de obtenerlo de forma adecuada a través de las fuentes de información de su entorno (conversaciones, amigos, lecturas…).

El papel del poder en una democracia real debería ser construir las condiciones para ofrecer posibilidades reales a los ciudadanos para conseguir cotas importantes de libertad.

¿Por qué en la mayoría de los países las universidades son templos de burocracia más que de saber? ¿Por qué se gastan (gobiernos y empresas privadas) miles de millones en cadenas de televisión, por ejemplo, que son un auténtico escándalo? (véanse los casos paradigmáticos de Italia, China y Venezuela, entre otros muchos) . ¿Por qué no se dedica mucho más presupuesto a la educación?

10 provocaciones para una sociedad (casi) perfecta II

08 de julio de 2016

Seguimos con el decálogo de provocaciones para construir sociedades innovadoras (ver introducción en la primer parte).

Cuarta provocación: imaginemos con John Lennon


¿Qué pasaría si se hiciera un pacto mundial para el desarme absoluto? ¿Es una utopía?. ¿Qué sucedería si todo el presupuesto que se utiliza para matar a la gente se pusiera al servicio de la educación?.

Los humanos estamos especialmente infradotados para gestionar los conflictos. Importantes investigaciones han puesto de manifiesto que, en este sentido, somos una especie poco evolucionada. ¿Podríamos dedicar muchos más esfuerzos a aprender a gestionar nuestras emociones y a resolver conflictos?

Imaginar, como dice la canción mítica de Lennon, es algo importante. Es posible que, a veces, no logremos conseguir lo que imaginamos que nos gustaría. Pero aún es peor no imaginar nada, pensar que nada es posible y conformarnos con nuestras miserias diarias. Si queremos cambiar este mundo, si queremos lograr sustanciales mejoras en nuestras sociedades, imaginar no sólo es una práctica sana y divertida, sino que se convierte en algo necesario.

Quinta provocación: “animal nation”


¿Hay alguna razón por la que los animales deban tener menos derechos que las personas? Si los humanos somos los reyes de la creación (supuesto bastante discutible) deberíamos, por tal razón, proteger a nuestros hermanos “inferiores”.

Los animales, en general, cuando no son engullidos en forma de comida, son sustancialmente maltratados o despreciados.

Nos creemos los reyes de la creación (estigma bíblico), y lo que hacemos es acabar con todo lo que se mueve. Hasta hace bien poco era impensable hablar de “derechos de los animales”. En muchas partes del mundo, sin embargo, eso aún no es posible. Como canta el genial músico Peter Gabriel en su tema “Animal Nation”, es obvio que los animales tienen una portentosa capacidad de comunicación, que pueden experimentar emociones de distintos tipos, y que tienen, en muchos casos, sensación de “yo”.

Algo nos sucede a los humanos cuando, después de ver un corderito recién nacido y exclamar ¡qué bonito!, somos capaces de entrar a un restaurante y zamparnos tan tranquilos un corderito lechal con patatitas.

¿Dejaremos de maltratar a los animales, a veces en crueles espectáculos públicos? ¿Lograremos comprender que, en muchos sentidos, son superiores a nosotros?.
¿Entenderemos que no podemos seguir tratándoles como si fueran objetos inanimados? ¿Lograremos algún día un mundo un poco más animal?.

Sexta provocación: Carreteras de flores


¿Imagina el lector que las carreteras de asfalto pudieran reconvertirse, en un futuro no muy lejano, en caminos de hierba y flores? Quizá seguiría habiendo vehículos, pero al no tener que rozar el suelo, merced a tecnologías innovadoras, simplemente necesitarían una vía de circulación y de esa manera podría eliminarse el asfalto.

La humanidad ha sido una sucesión de carreteras. Cada vez hay más, y por tanto cada vez es más difícil encontrar espacios vírgenes, no surcados por ríos de asfalto. Y por las carreteras circulan millones y millones de vehículos altamente contaminantes. Encima, el sistema está montado de tal manera que, cuando se produce una recesión económica y la venta de coches desciende, nos ponemos todos a temblar y subvencionamos su adquisición (en lugar de replantear su necesidad). Tremendas contradicciones difíciles de resolver.

¿Para cuando los vehículos eléctricos accesibles?.¿Por qué se ha retrasado tanto su comercialización efectiva?.¿Por qué no se apuesta, de verdad, por los transportes no contaminantes? Una persona que desee ir en bicicleta en casi cualquier parte del mundo se convierte en un suicida: las ciudades están pensadas para los coches, no para las bicicletas.

¿Seremos capaces, dentro de cincuenta años, de habernos cargado las selvas tropicales?.¿Lograremos reducir el impacto de las emisiones de gases?. ¿Conseguiremos que las generaciones futuras redoblen su respeto por el medio ambiente?. Es el auténtico reto que la especie humana tiene ante sí.

Cierra los ojos y siente la brisa en tu rostro en un día de primavera cuando, sentado en su vehículo impulsado por energía solar y sin roce en el suelo te desplaces a prudente velocidad por la carretera. Una carretera de flores.

10 provocaciones para una sociedad (casi) perfecta III

27 de julio de 2016

Seguimos con el decálogo de provocaciones para construir sociedades innovadoras (ver introducción en la primer parte).

Séptima provocación: Habilidades para todos


¿Cuántos adultos, hoy en día, están realmente preparados para dar una presentación en público con éxito?. ¿Y para liderar un equipo de trabajo?. ¿Cuántos podrían demostrar fehacientemente que son buenos en habilidades emocionales?. ¿Podría el amigo lector dirigir una sesión creativa en una lengua extranjera?.¿Y conducir una reunión de forma eficaz con personas de distintas procedencias?. ¿Sería capaz de mediar en un conflicto racial?.

Sabemos por experiencia, que es difícil pasar por esta vida sin saber comunicar, negociar, liderar, trabajar en equipo, gestionar conflictos, tomar decisiones…

¿Y si hubiera un cambio radical en el currículo de asignaturas de las escuelas?. ¿Y si se aprendiera (como ya sucede en algunas escuelas) a pensar creativamente, a dirigir proyectos, a gestionar el caos, o a meditar?. Es posible que si se llevaran a cabo todas estas actividades no quedara demasiado tiempo para memorizar la capital de Sri Lanka. O si…

Octava provocación: ¡Viva la vejez…sana!


Es preocupante cuando alguien dice, convencido, una frase del tipo “¿Yo vivir cien años?. Ni hablar. ¡No quiero vivir tanto tiempo!”

¿Por qué no? Según algunos científicos pronto se descubrirán los mecanismos genéticos que detienen el envejecimiento celular. De hecho, se sabe que la muerte no está programada genéticamente. ¿Se están abriendo las puertas de la eternidad?

Quizá muchas de las personas que leen este libro no llegarán tan lejos. Pero más allá de los años que uno viva, lo importante es la calidad de vida.

¿Podemos aprender a controlar mejor nuestra alimentación?. Según la filosofía del Ayurveda (ciencia de la vida), somos lo que comemos. ¿Seremos capaces de aprovechar los enormes beneficios de la meditación?. ¿Por qué los humanos, en general, somos tan fatales cuidándonos?. ¿Por qué razón estamos tan desconectados con nuestra capacidad de autocuración?.

Hay muchos misterios sin explicar acerca de la relación que los seres humanos tenemos con nosotros mismos. Hemos construido el Dios-Ciencia pero paralelamente hemos perdido la fe en nuestra fuerza interior.

Novena provocación: La creatividad y la innovación como motores


La creatividad y la innovación no pueden ser un lujo al alcance de unos privilegiados. Deberían ser los motores de cualquier acción humana: política, científica, artística, tecnológica. Hemos construido un mundo en el que, por desgracia, demasiadas personas no necesitan para nada ser creativas e innovadoras. Simplemente, están esperando órdenes o instrucciones de sus jefes o responsables. Estamos, por tanto, desaprovechando una cantidad enorme de potencial creativo.

¿Podríamos imaginar un mundo en el que cada persona pudiera explotar al máximo su potencial?. ¿Cómo cambiarían las cosas?. ¿Seguiríamos teniendo organizaciones fuertemente jerarquizadas?. ¿O serían completamente diferentes, como ya ocurre con empresas sin apenas jerarquía como Whole Foods o Gore-Tex?. ¿Por qué se hace tan poco para dar un vuelco radical a la situación?.

¿Quizás no se cree suficientemente en la capacidad creativa de las personas?.¿Quizás a los poderes establecidos, político, médico, educativo, ya les está bien que haya millones y millones de personas sin iniciativa, sojuzgadas y profesionalmente humilladas?

Necesitamos nuevas dosis de ilusión, nuevas semillas de cambio, de (¿por qué no?) revolución.

Décima provocación: “… Y dejaron a Dios en paz”.


Resulta curioso que, mientras que uno de los sacrosantos mandamientos de la ley de Dios reza “No utilizarás el nombre de Dios en vano”, cualquiera se siente capaz de hacerlo con la mayor de las impunidades, Iglesia Católica incluida, claro.

Son tantas las barbaridades que se afirman constantemente utilizando el nombre de Dios (cualquier dios) como excusa, que la lista sería interminable. Desde la prohibición eclesiástica de utilizar métodos anticonceptivos hasta la justificación de guerras y genocidios en nombre del ser supremo, el número de atrocidades cometidas en nombre de dios aumenta cada día, lejos de disminuir.

¿Y si hubiera un pacto mundial que prohibiera el uso de la palabra “dios” con fines partidistas e interesados? ¿Y si pudiéramos restringir el uso de esa palabra sólo para experiencias personales e íntimas?. Quizás es la hora que la religión vuelva al lugar del que no tendría que haber salido jamás: las experiencias personales de liberación, de iluminación, de oración y recogimiento.

Ojalá llegue un día en que todo el mundo, al unísono, comprenda que hemos cometido el peor de los pecados: utilizar algo tan serio y poderoso como el concepto de Dios para nuestros mezquinos intereses.

Dejemos a Dios en la paz de cada uno.

Resumen de un capítulo del libro “Si funciona, cámbialo” que escribí en 2010 junto a JM Ferrer-Arpí.

Franc Ponti Roca

Profesor en EADA, consultor, speaker de Thinking Heads y autor.
    Barcelona y alrededores, España.
    Gestión educativa.
Actual: EADA, Thinking Heads.
Anterior: TV3, Universidad de Almería.
Educación: EADA Business School.
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Fuente: Provocaciones para una sociedad casi perfecta

Parte 1  –  Parte 2  –  Parte 3

Imagen: Utopian town center


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