2016-05-17

Diez amenazas mortales para la creatividad y cómo combatirlas.

10 amenazas mortales para la creatividad y cómo combatirlas. 

Por Juan Pastor Bustamante.

Repensadores.


creatividad
Diez amenazas mortales para la creatividad y cómo combatirlas.

Todos nos sentimos paralizados en algún momento. No nos surgen las ideas, experimentamos bloqueos, nos ponemos nerviosos si hay presión para la entrega, y empeoramos la situación. Puede ocurrir de pronto. Un día, después de parir una solución tras otra, sin avisar, uno se estrella contra un muro de silencio en su cerebro.


O puede ocurrir poco a poco, de forma imparable pero sigilosa. Como si un parásito fuera minando tu fuerza creativa, haciendo que proponer algo nuevo y diferente se convierta en una empresa titánica.

¿Qué puede provocar esta angustiosa situación? La monotonía, la falta de autoconfianza, las excusas, los secretos, la apatía, el ego, la ausencia de foco, la falta de práctica, las personas negativas, son algunos de los factores que pueden debilitar tu creatividad.

Analizamos una a una estas amenazas mortales para la creatividad y te damos algunas ideas para combatirlas.

1. La falta de autoconfianza.

Seguro que más de una vez has tenido una idea y acto seguido la has descartado pensando que no era para ti, que cualquier otro lo haría mejor. La escritora Sylvia Plath lo resumió en una frase: “El peor enemigo de la creatividad es dudar de uno mismo”.
Si no pruebas algo nuevo de vez en cuando, o no acometes una tarea que te abrume un poco, corres el riesgo de estancarte. Además, hoy en día es imprescindible aprender nuevas habilidades y técnicas. Es verdad que tendrás que enfrentarte a ciertas dificultades, pero saltar esas barreras es justamente lo que mantendrá engrasada tu creatividad.

2. Las excusas.

No tengo tiempo. No sé cómo hacerlo. No estoy seguro de querer embarcarme en este proyecto ahora. ¿Te suena familiar? Son las sempiternas excusas que todos nos ponemos a veces. Y hacerlo es como rechazar la inspiración que nos ayuda a ser más creativos.
¿Y si les das la vuelta? Repítete a ti mismo: Sí puedo porque tengo unas horas libres los fines de semana. Sí puedo porque conozco a una persona que puede enseñarme. Sí puedo porque es un proyecto interesante.

3. Los secretos.

Si piensas que ocultar tus pensamientos es una buena manera de proteger tus ideas más valiosas, estás muy equivocado. No sólo no es así, sino que esta actitud “secretista” puede dañar tu creatividad, tanto a corto como a largo plazo.
Nuestra recomendación es que compartas tus ideas con tantas otras personas creativas como puedas. Incluso con aquellas que te parezca que no lo son mucho. Todas podrán aportar algo que hará que el resultado final sea mucho más interesante. La creatividad es contagiosa.
Vale con contar nuestras ideas a alguien como si fuera un “frontón”, pero mucho mejor si vas más allá y estableces relaciones de colaboración o proyectos conjuntos. Repostarás tu depósito de creatividad para una buena temporada.

4. La monotonía.

Una mente brillante dijo una vez que somos la suma de nuestras experiencias. Como pensamos y lo que pensamos es fruto de todo aquello que hemos hecho y que estamos haciendo en la vida. Así que si estás siempre sentado en mismo sitio, haciendo una y otra vez la misma cosa y hablando con los de siempre, no es de extrañar que te quedes atascado.
Si necesitas avivar tu creatividad, sal y haz cosas que nunca haces. Y mejor si te asustan un poco. Practica una actividad nueva, acude a nuevos eventos, nuevos lugares, relaciónate con personas diferentes. Así tendrás una enorme “biblioteca” o “fuente” de la que extraer ideas.

5. La apatía.

Está claro que si el trabajo en que estás enfrascado no te apasiona, será más difícil que prenda la creatividad. Es igual que con las personas: si nos preocupan, encontraremos ideas para regalarles; si no nos importan lo más mínimo, será más complicado dar con el obsequio perfecto.
Si sientes pasión y entusiasmo por tu trabajo o tu proyecto, las ideas creativas saldrán casi por generación espontánea. Si no es así y tu tareas no te enganchan, piensa en que podrías cambiar poder sentir sentir más atracción por ellas.

6. El ego.

Si la falta de autoconfianza es dañina para la creatividad, no lo es menos el exceso de ego. Te crees mejor que nadie y eso te conduce a dejar de pensar en cómo hacer las cosas mejor o de diferente manera.
No te exiges aprender habilidades nuevas. Como resultado, tu creatividad se resiente. Sé humilde y recuerda que siempre puedes mejorar. Y busca a personas que sean mejores que tú para rodearte de ellas.

7. La falta de foco.

Si no tienes claro a dónde quieres llegar o que quieres conseguir, ser creativo es más complicado. Trabajar sin límites, sin reglas y sin objetivos puede sonar a la libertad creativa más absoluta, pero de hecho ocurre lo contrario.
Establecer plazos o “trocear” el proyecto en partes más pequeñas son recursos que te ayudarán a recuperar el foco y poner la creatividad a trabajar sin dispersarte.

8. Personas negativas.

Ciertas personas no propician la creatividad. No son mala gente, pero su actitud “asesina” las ideas de los demás, quizá porque no las entiendan o porque no son suyas.
Este tipo de hombres y/o mujeres pueden llegar a anular las ideas de los demás, especialmente si están en posiciones de mando, porque generan un ambiente hostil para la creatividad. Ya hemos tratado en otros post cómo generar una cultura empresarial creativa.
Por supuesto, esto no quiere decir que deba olvidarse el espíritu crítico, pero siempre expresado de forma constructiva. Así que, rodéate de los que siempre dicen: “Sí, y…”.

9. Poca práctica.

Si transcurre mucho tiempo sin que desarrolles una actividad creativa, tu ingenio decrece y es más duro ponerse en marcha. Si en tu trabajo no tienes posibilidades de desarrollarla pero no quieres perder práctica, trata de entrenarte fuera del entorno profesional.
Reserva unos minutos diarios para la generación de nuevas ideas. Echa un vistazo a tu alrededor y, si te topas con un problema, aunque no te concierna, trata de resolverlo mentalmente. Inspírate en otros creativos. Procura practicar la creatividad de manera regular. Mantendrás tu mente despierta y en plena forma.

10. Le puede pasar a cualquiera.

A nosotros también. Esta vez no se nos ha ocurrido una décima amenaza mortal para la creatividad, así que para poner en práctica alguno de los consejos que te hemos dado, ¿te atreverías a compartir con nosotros qué otros peligros pueden amenazar la creatividad?

¿Te animas a escribir un comentario explicándonos en qué situaciones te has visto o has vivido en las que te enfrentaste a un agotamiento de la creatividad? ¿Cómo lo superaste? ¡Nos encantará que nos hagas partícipes, a nosotros y a nuestros lectores, de esos momentos “terroríficos” de sequía creativa¡ ¡Esperamos tus comentarios!

Juan Pastor Bustamante
22 Abr 2016

Juan Pastor Bustamante

CEO Repensadores S.L.
Madrid y alrededores, España.
Consultoría de estrategia y operaciones.
Actual: Repensadores S.L, Escuela de Organización Industrial EOI, Asociación para la Creatividad.
Anterior: Universidad Politécnica de Madrid, Barrabes.Biz, Fomento de Iniciativa Joven (Presidencia Junta de Extremadura).
Educación: Universidad Complutense de Madrid.
https://es.linkedin.com/in/juanpastorbustamante
Más de 15 años de experiencia en el mundo de la creatividad e innovación. Ha trabajado en la empresa privada, la administración pública y el tercer sector. Siempre en puestos directivos, ha liderado y facilitado equipos para la puesta en marcha de organizaciones, productos, servicios y desarrollo territorial.
Licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid.

Licencia:
No especificada.

---------------------------

Fuente: Repensadores

Imagen: Fear to creativity



Del mismo autor:

Juan Pastor Bustamante:

Artículos relacionados:


**