Si tienes un problema, échate a dormir.
No se trata de esconder la cabeza bajo tierra, cual Correcaminos, para que tus problemas desaparezcan mágicamente. No se trata de hacer como si no existieran. En realidad, si lo que quieres es resolver un problema que no parece tener solución, necesitas que tu cerebro despliegue habilidades por su cuenta.

