(Recuperado desde Bligoo, QEPD)
por Andrés Schuschny
Pasado
Según comenta
Manuel Lillo Crespo en su excelente
arqueología de la vejez se puede afirmar que
en la prehistoria la longevidad era considerada como un valor especial, “
sobrenatural”, con “
protección divina”. Los chamanes y brujos eran los ancianos de la tribu pues se consideraba a estos como los
depositarios del saber y transmisores de la memoria dado que la capacidad de haber alcanzado edades avanzadas suponía un privilegio experiencial superlativo.